martes, 6 de noviembre de 2012

Al parecer es mejor callar

He resuelto que no es bueno publicar nada y que es super sádico todo ese asunto de facebook, twitter, bla bla bla.
A mi me gusta escribir cosas lindas, poner citas, partes de canciones, pensamientos que encuentro choriflais... Pero de un tiempo a esta parte descubro que me siento como una pobre weona.
¿A quién chucha le importa lo que yo pueda pensar o sentir?
A mi no me interesa lo que muchos publican en sus páginas, de hecho me importa un pucho lo que pone la gran mayoría.
Lo que me da rabia asi pero onda pa tirar el computador por la ventana, es la gente que hace todo publico o que pone weás en código (eso ya lo mencioné en una entrada anterior xD). Mucho amor, mucho puterío, mucho zorrón papurri papá y todas esa pescás me alteran y creo que esto de la tecnoloyi es enferma, porque uno no se dice nada en persona, la gente no se junta pa na' y hay hasta un comercial que avala esa estupidez po!

A mi me gusta juntarme con la gente, abrazar a las personas, mirarlas cuando lo encuentre necesario, sentir el olor de un ser que me interese. Me gustaría poder decir "ey wn, enseñame a tocar guitarra" y que todo fuera lindo en un parque, con vientecito o tomando un helado y riéndome, disfrutando de andar en bici acompañada, de ir a ver una película o a caminar a cualquier lado.

Eso para mi no existe y que pena.

Me pongo contenta ahora porque mi mamá riega las plantas, ha comprado hartas flores y llegar a mi casa es rico porque huele a primavera.

Quién más se cuestionará lo mismo que pasa en mi cabezota, a quien le importará de verdad lo que pueda pensar, quién me acompañaría al parque solo por el hecho de acompañarme... ¿?

Estoy sensible así que posiblemente exagere un poco... pero hace falta el fin del mundo, de este mundo frío y ajeno, este mundo dormido y enfrascado en si mismo.

jueves, 18 de octubre de 2012

Porno y los peluqueros de mierda.

No he escrito porque he estado ocupada y me da pena.
Pero debo dejar de sentirme triste porque no sirve de nada y solo hace que uno se autocompadezca y puta que me carga esa gente culiá.

Venía con la mierda hasta el cuello desde la semana pasada y todo iba a ser mucho más bonito porque era fin de semana largo, entonces no se nos ocurre nada mejor (hablo en plural incluyendo a mi santa madre), que ir a la peluquería.
ERROR.
Nos dejaron la zorra en el pelo. Par de hueones de mierda, latiaos y pesaos además, como si me estuviera haciendo un favor los muy yeguas (no tengo nada contra los gays, de hecho los amo pero los peluqueros yegua son lo pIorsh!).

En fin, me lloré los tres días y me los pasé metida en la cama, nada agradable siendo que podría haber ido a los mil tambores a puro hueviar y nada de esto habría pasado. Tengo que empezar a seguir mi instinto y hacer lo que se me paren las pompis.

Todo este suceso me hizo pensar, mientras sollozaba como una pobre mujer llegué a la conclusión de que todo depende de como uno lo vea... Puta, no es la gran hueá, sé que no descubrí nada nuevo ya?!?!?!?! Pero creo que todo va en llevarlo a la consciencia y luego todo se hace un habito, y nadie a dicho que hacer cosas por costumbre es malo, es BACÁN.
Ahí está el secreto po choro, el partir por la conciencia, algo que hagas totalmente pensado y luego PAF!, se hará una costumbre, un habito y todo será mucho mas bonito.
Ta peluo igual.

Y bueno hay que sentirse bonita aunque me hayan arrebatado sin piedad mi belleza, hay que seguir tomando la micro con la misma cara de ná aunque use un turbante terrible tétrico. ME DA LO MISMO! ... no, mentira, aun me da pena pero lo estoy superando y con toda la energía de USTED señor(a) lector(a), mi pelito crecerá rápido y volveré a ser una sex simbol on fire.

todo depende de como uno lo mire ...


Gracias Jai definichon por no dejarme caer en la depresión.

lunes, 1 de octubre de 2012

Menos con menos, más.

A la gente distinta la ve gente distinta.
Y es super frustrante que hayan tan poquitos en este mundo tan grandote.

No me puedo dejar de preguntar por qué el mundo le tiene miedo a lo distinto, por qué ese afán de repeler todo aquello que no sea conforme a la regla... o a lo periódico  No sé si me explico bien, pero sé que algún "extraño" por ahí me comprenderá.

Incluso hay algunos con facha de raros pero que en verdad valen callampa porque discriminan al igual que todos los demás.
Yo solía discriminar a la gente, a todo el mundo, no me cansaba; hasta que me di cuenta de que la que desentonaba no era la gente precisamente.

A veces cansa que te miren porque si o porque no, que las minas se vuelvan locas y la pescá, que los varones se escapen intimidados, que las viejas te miren como si fuerai una actriz de antaño, que los viejos pongan cara de seducción y los escolares también. Cansa a veces poder mirar sobre el promedio, ocupar más espacio que el promedio, parecer más que el promedio. Por eso yo no miro a la gente cuando voy en la micro, por eso las personas me reclaman que no las saludé al pasar, por eso no miro a los ojos, por eso no me gusta que me toquen, por eso me pongo triste y a veces me pongo contenta.

A veces miro al espejo y no lo deseo cambiar, a veces miro mis manos y las guardo para que puedan descansar, a veces dejo que mi mente aterrice y vea el mundo tal cual... a veces, solo a veces, me dejo libre y puedo pensar.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Que extraño

He tenido que esperar y siempre esperar.
Decidí no esforzarme por avanzar y me senté a esperar.

Quise decir tantas cosas pero me dediqué a esperar.
Juego con los tiempos, me mantengo en donde estoy y espero. La vida me entregará lo que desee y por simpatía, muchas veces será lo que necesito, por eso debo esperar.

Y aunque no haga nada, el hecho de observarte pasar manteniendo mi expresión, diciéndole al corazón que calme el latido agresivo contra el pecho, ordenándole a la mirada que busque un punto fijo y convenciendo a la mente de que está bien esperar; estoy haciendo todo y más por conseguir el interés del destino raudo, esquivo y avergonzado de mirarme a los ojos, de sentir mi piel helada, de oler el perfume de mis nervios insaciables, de conocer  el sentido de caminar sobre mi vientre y de indagar profundamente el sonido de mi voz.

No dejo de pensar en aquel segundo en el cual me adentré en un profundo mar, lleno de tormentas, lleno de peligros, lleno de misterios.
No dejo de pensar en aquel segundo en el que conocí el verdadero sentido de estar vivo... solo vivir, solo sentir...

A veces pierdo el norte y muchas más pierdo mi sur, deseo con tantas ganas repetir y repetir mis errores, quiero con todo el corazón encontrarte en tu rincón tan tímido y pequeño como en los pasados ciegos.

No dejo de convencerme de los pensamientos ofrendados a mi locura y pasión, no dejo de sentir tan fuerte como sentí hace siglos atrás...
Vuelve pequeña inspiración pecadora, vuelve respiro intenso e infiel, vuelve querida enfermedad de prohibiciones.